La madre de todas las Doppelbock. Color ámbar oscuro, espuma persistente, aroma profundo a malta tostada y caramelo. Cuerpo completo, sabor rico y complejo, con un dulzor equilibrado que la hace especial.
Elaborada desde 1773 por los monjes paulanos, originalmente creada para los períodos de ayuno. Malta en abundancia, tiempo para madurar y paciencia para hacerla bien.
La cerveza que alimentaba a los monjes, ahora para ti.